Defensa de Baler
Félix Minaya
Edición de Carlos
Madrid Álvarez-Piñer.
Ediciones Espuela de
Platas (Editorial Renacimiento)
Valencina de la
Concepción (Sevilla), 2016
Colección Biblioteca
de Historia, 27
458 pp.
22 euros
ISBN 9788416034796
En los últimos años del siglo XIX, en el
ocaso de la soberanía española en Filipinas, la pequeña iglesia del pueblo de
Baler, a unos 240 kilómetros al nordeste de Manila, fue escenario de cruentos
combates que enfrentaron a las tropas independentistas filipinas con las tropas
españolas allí destinadas. El relato hasta ahora inédito Defensa de Baler,
escrito por el franciscano Fr. Félix Minaya, detalla los padecimientos sufridos
por él y su hermano de orden Fr. Juan López, durante el trágico sitio que
sufrió la iglesia durante once meses entre 1898 y 1899, en los que un pequeño
destacamento de medio centenar de soldados del Regimiento de Cazadores número 2
sostuvo tenazmente la posición.
Esta valiosa narración, convenientemente anotada, aporta no sólo la perspectiva de un misionero de apenas 30 años como era entonces Fr. Félix Minaya, sino multitud de detalles que sin él se habrían perdido para la historia. Defensa de Baler nos permite conocer lo sucedido antes, durante y después del famoso episodio que sería conocido como el de Los últimos de Filipinas.
Esta valiosa narración, convenientemente anotada, aporta no sólo la perspectiva de un misionero de apenas 30 años como era entonces Fr. Félix Minaya, sino multitud de detalles que sin él se habrían perdido para la historia. Defensa de Baler nos permite conocer lo sucedido antes, durante y después del famoso episodio que sería conocido como el de Los últimos de Filipinas.
Teniente Saturnino Martín Cerezo, natural de
Miajadas, Cáceres
Médico Rogelio Vigil de Quiñones , natural de Marbella, Málaga
Cabo Jesús García Quijano, natural de Viduerna de la Peña, Palencia
Cabo José Olivares Conejero, natural de Caudete, Albacete
Comandante Narciso de Vera Marrero, natural de La Laguna, Tenerife
Corneta Santos González Roncal, natural de Mallén, Zaragoza
Soldado Juan Chamizo Lucas, natural de Valle de Abdalajís, Málaga
Soldado José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife
Soldado Luis Cervantes Dato, natural de Mula, Murcia
Soldado Manuel Menor Ortega, natural de Sevilla, Sevilla
Soldado Vicente Pedrosa Carballeda, natural de Carballino, Orense
Soldado Antonio Bauza Fullana, natural de Petra, Mallorca
Soldado Domingo Castro Camarena, natural de Aldeavieja, Ávila
Soldado Eustaquio Gopar Hernández, natural de Tuineje, Las Palmas
Soldado Eufemio Sánchez Martínez, natural de Puebla de Don Fadrique, Granada
Soldado Emilio Fabregat Fabregat, natural de Salsadella, Castellón
Soldado Felipe Castillo Castillo, natural de Castillo de Locubín, Jaén
Soldado Francisco Real Yuste, natural de Cieza, Murcia
Soldado José Pineda Turán, natural de San Felíu de Codinas, Barcelona
Soldado José Jiménez Berro, natural de Almonte, Huelva
Soldado José Martínez Santos, natural de Almeiras, La Coruña
Soldado Loreto Gallego García, natural de Requena, Valencia
Soldado Marcos Mateo Conesa, natural de Tronchón, Teruel
Soldado Miguel Pérez Leal, natural de Lebrija, Sevilla
Soldado Miguel Méndez Expósito, natural de Puebla de Tabe, Salamanca
Soldado Pedro Vila Garganté, natural de Taltaüll, Lérida
Soldado Pedro Planas Basagañas, natural de San Juan de las Abadesas, Gerona
Soldado Ramón Mir Brills, natural de Guisona, Lérida
Soldado Ramón Buades Tormo, natural de Carlet, Valencia
Soldado Ramón Ripollés Cardona, natural de Morella, Castellón
Soldado Timoteo López Larios, natural de Alcoroches, Guadalajara
Soldado Gregorio Catalán Valero, natural de Osa de la Vega, Cuenca
Soldado Marcelo Adrián Obregón, natural de Villalmanzo, Burgos
Soldado Bernardino Sánchez Cainzos, natural de Guitiriz, Lugo
Médico Rogelio Vigil de Quiñones , natural de Marbella, Málaga
Cabo Jesús García Quijano, natural de Viduerna de la Peña, Palencia
Cabo José Olivares Conejero, natural de Caudete, Albacete
Comandante Narciso de Vera Marrero, natural de La Laguna, Tenerife
Corneta Santos González Roncal, natural de Mallén, Zaragoza
Soldado Juan Chamizo Lucas, natural de Valle de Abdalajís, Málaga
Soldado José Hernández Arocha, natural de La Laguna, Tenerife
Soldado Luis Cervantes Dato, natural de Mula, Murcia
Soldado Manuel Menor Ortega, natural de Sevilla, Sevilla
Soldado Vicente Pedrosa Carballeda, natural de Carballino, Orense
Soldado Antonio Bauza Fullana, natural de Petra, Mallorca
Soldado Domingo Castro Camarena, natural de Aldeavieja, Ávila
Soldado Eustaquio Gopar Hernández, natural de Tuineje, Las Palmas
Soldado Eufemio Sánchez Martínez, natural de Puebla de Don Fadrique, Granada
Soldado Emilio Fabregat Fabregat, natural de Salsadella, Castellón
Soldado Felipe Castillo Castillo, natural de Castillo de Locubín, Jaén
Soldado Francisco Real Yuste, natural de Cieza, Murcia
Soldado José Pineda Turán, natural de San Felíu de Codinas, Barcelona
Soldado José Jiménez Berro, natural de Almonte, Huelva
Soldado José Martínez Santos, natural de Almeiras, La Coruña
Soldado Loreto Gallego García, natural de Requena, Valencia
Soldado Marcos Mateo Conesa, natural de Tronchón, Teruel
Soldado Miguel Pérez Leal, natural de Lebrija, Sevilla
Soldado Miguel Méndez Expósito, natural de Puebla de Tabe, Salamanca
Soldado Pedro Vila Garganté, natural de Taltaüll, Lérida
Soldado Pedro Planas Basagañas, natural de San Juan de las Abadesas, Gerona
Soldado Ramón Mir Brills, natural de Guisona, Lérida
Soldado Ramón Buades Tormo, natural de Carlet, Valencia
Soldado Ramón Ripollés Cardona, natural de Morella, Castellón
Soldado Timoteo López Larios, natural de Alcoroches, Guadalajara
Soldado Gregorio Catalán Valero, natural de Osa de la Vega, Cuenca
Soldado Marcelo Adrián Obregón, natural de Villalmanzo, Burgos
Soldado Bernardino Sánchez Cainzos, natural de Guitiriz, Lugo
Fr. Félix Minaya Rojo (Almonacid de Toledo, 1872-Los
Baños, Filipinas, 1936). Fraile desde los 15 años de edad, fue
destinado a Filipinas en 1895, al pequeño pueblo de Casiguran cercano
a Baler, en el Distrito del Príncipe, como coadjutor del también franciscano
Fr. Juan López Guillén (1871-1923). Vivió 290 de los 337 días que se
defendió un destacamento español asediado en la iglesia del pueblo de Baler.
Recobrada la libertad, permaneció en Manila hasta 1902-1903, cuando fue
destinado a la isla de Samar, en el archipiélago filipino de Visayas. En 1926
sería nombrado Comisario Provincial de Filipinas y después de venir
a España en el capítulo de 1925 regresó por tercera vez a Filipinas.
Falleció el 3 enero de 1936 en el pueblo de Los Baños, en la provincia filipina
de La Laguna.
La verdadera historia de los últimos de Filipinas
Pedro Fernández Barbadillohttp://www.actuall.com/criterio/democracia/la-verdadera-historia-de-los-ultimos-de-filipinas/
http://sevilla.abc.es/historia-militar/20140624/abci-ultimos-filipinas-baler-heroes-201406231602.html
Epopeya del recluta Checa, enviado a la guerra y que terminó esclavizado en la colonia
http://www.elmundo.es/cronica/2016/12/09/5843dfefe5fdea405c8b4646.html
¡A la mierda España!
http://www.libertaddigital.com/cultura/historia/2016-12-09/jesus-lainz-a-la-mierda-espana-80826/
“Sí.
Estoy arrepentido en buena parte por haberme levantado contra España y, es por
eso, que cuando se celebraron los funerales en Manila del Rey Alfonso de
España, yo me presenté en la catedral para sorpresa de los españoles. Y me
preguntaron por qué había venido a los funerales del Rey de España en contra
del cual me alcé en rebelión… Y, les dije que sigue siendo mi Rey porque bajo
España siempre fuimos súbditos, o ciudadanos, españoles pero que ahora, bajo
los Estados Unidos, somos tan solo un Mercado de consumidores de sus
exportaciones, cuando no parias, porque nunca nos han hecho ciudadanos de
ningún estado de Estados Unidos… Y los españoles me abrieron paso y me trataron
como su hermano en aquel día tan significativo…” (Emilio Aguinaldo Famy, 16 de
diciembre de 1958)
APUNTE SORPRENDENTE
Anticipándose a la
denominada Ley 52/2007 de Memoria Histórica (sic) la dirigente del PSdeG-PSOE Regina
Polín Rodríguez (maestra de titulación y profesión), por iniciativa suya -en comandita con el BNG- y en un “exceso de mando” cambió en septiembre
de 2004 -con la excusa de galleguizar el callejero- el nombre de ochenta calles del concejo de
Guitiriz (Lugo) de la que era alcalde. Si la medida tenía justificación en
algunos casos, no así con la otorgada merecidamente en su día al “último de
Filipinas” Bernardino Sánchez Caínzos, labrador de profesión y soldado sanitario
en el sitio de Baler (1898-1899), fallecido a mediados de los años 20 del pasado siglo,
cuyo nombre fue borrado del recuerdo público de su lugar natal. Uno de los
tres gallegos que sobrevivieron a tal gesta militar hace casi 120 años, recompensado desde 1904 con una pensión de 60 pesetas mensuales por los servicios prestados a la corona española. ¿Regina
Polín lo consideraría franquista? ¿Ignorancia o sectarismo doctrinario? ¿Por qué le incomodó/a el nombre de Bernardino Sánchez? ¡Así
paga España a sus héroes!
http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2004/09/30/0003_3071695.htmhttp://www.elcorreogallego.es/tendencias/ecg/tres-ultimos-filipinas-eran-guitiriz-culleredo-carballino/idEdicion-2016-04-24/idNoticia-993614/
BIOGRAFÍA de BERNARDINO
SÁNCHEZ CAÍNZOS
Miguel Leiva Ramírez
y Miguel Ángel López de la Asunción: Los
últimos de Filipinas. Mito y realidad
del sitio de Baler, Editorial Actas, Madrid, 2016, pp. 322-323.
Sanitario / 4ª Brigada Sanitaria
n. San Juan de Lagostelle, Guitiriz (Lugo) – 15 mayo
1876
f. Guitiriz (Lugo), 2 noviembre 1926
“El honor y el deber militar obligan a no abandonar su puesto a todos
los que visten el honroso uniforme del Ejército español. Este honor y este mismo
deber obligan a las tropas de Sanidad a morir en la defensa y salvación de un
herido antes que abandonarle cobardemente al enemigo. La bandera del sanitario
es el herido”
Artículo 52
Reglamento de las brigadas sanitarias de la
Península,
isla de Cuba e islas Filipinas.
Era hijo de Andrés
Sánchez, natural de la localidad de Aranga, y Josefa Caínzos, de San Juan de Lagostelle,
matrimonio que tuvo al menos otro hijo de nombre Antonio. Avecindado en
Lagostelle, trabajaba como labrador y acreditó en el momento de ser llamado a
filas saber leer y escribir.
Ingresó en caja de
reclutas por el Ayuntamiento de Trasparga para el reemplazo de 1895. El sorteo
del 22 de septiembre le declaró excedente de cupo, por lo que pasó al depósito.
Sin embargo, dados los acontecimientos de Ultramar, el 25 de marzo ingresa en
el servicio. Por sorteo en el Regimiento Zamora nº 8 de guarnición en La
Coruña, le corresponde marchar a Filipinas, a donde llegaría procedente de
Barcelona en el vapor Covadonga el 14
de noviembre.
El vapor Covadonga |
Agregado a la 1ª Compañía
del Batallón de Cazadores Expedicionarios nº 5, participó en las operaciones de
campaña que se desarrollaron en los alrededores de Cavite. El 29 de diciembre
participa en el combate de Caracóng de Sile. Posteriormente, en febrero de
1897, toma parte en la acción de Balayán y en la toma a la bayoneta de la
localidad de Pamplona, situada a las orillas del río Zapote, acción por la que
se le concedió una Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo.
![]() |
Cavite. Segunda línea de trincheras que defendía el puente del río Zapote |
![]() |
Recreación de la enfermería de Baler |
Tras ser repatriado,
regresó a su localidad natal, donde llega el 8 de septiembre de 1899. No recibe
ningún tipo de homenaje ni honores a su llegada. Se casó con Pilar Bergantiños
Pardellas, naciendo del matrimonio siete hijos: María Rita, María Aurora, María
Josefa, Eduardo, Ángel, José y Manuel.
![]() |
Iglesia de San Juan de Lagostelle (Guitiriz) |
El fallecimiento de Pilar
en 1920 le desestabilizó emocionalmente, perdiendo el interés por la taberna
que regentaba y entrando en una espiral de problemas económicos. Falleció el 2
de noviembre de 1926 a los 50 años de edad.
A su muerte los hijos se
vieron forzados a vender la casa para pagar desudas. Las tres hijas mayores, en
edad de trabajar, se afincaron en La Coruña y los pequeños quedaron a cargo de
varios familiares. Aunque les correspondía la pensión de su padre, tuvieron
problemas para cobrarla, perdiéndola cuando contraían matrimonio o alcanzaban
ingresos superiores a 5000 pesetas.
Fue homenajeado en su
localidad natal en 1999, teniendo actualmente dos calles, la de Bernardino
Sánchez, Héroe de Filipinas en Guitiriz y la de Bernardino Sánchez Caínzos en
Lugo.